lunes, 25 de septiembre de 2017

Las damas y las armas: la ruleta rusa del amor 2

Por XervanteX

El amor apoca a la dama y a la arma, algunas veces. Lo que sucede es que el mundo se constituye en un espectro de matices, tipo tono del arco iris, pero lo cierto es que el hecho de caer y golpearse duele, y entonces no es tanto la fantasía que creíamos cuando niños.

El evento en si de enamorarse yuxtapone una dependencia, es adentrarse a conocer a otra persona sin el conocimiento pleno de si mismo/a. Y entonces se convierte en toda una aventura en la que es importante jugar las mejores partidas y estar en la posibilidad de tirar la cuerda oportunamente del paracaídas si no se quiere llegar de inmediato al suelo.

Es inminente que nuestra mente siempre esta dispuesta a caer sea del cansancio, del hastío o en un intento de adelantar el fin, pero la realidad está más allá de todo propósito humano, es la mente la gestante de las responsabilidades, de tener un horario, de adquirir preocupaciones, de estar al pendiente y entonces no puede lograr un estado de tranquilidad y entonces se termina por cansar y bajar su atención y no tolerar ni aceptar las cosas como son.

Una arma es tan instantánea, tan veloz, tan perfecta en su estructura que inhabilita las posibilidades de salvación, esta hecha para hacer daño y se forjo en una mente que sabía lo que quería provocar, su forma es tan ajustada a lo humano que esta dispuesta a herir, a traicionar, a activarse en menos de un segundo, está para lo que fue creada y su éxito es conceder el deseo a su amo.


viernes, 22 de septiembre de 2017

Las damas y las armas: la ruleta rusa del amor 1

Por XervanteX

El amor solo es posible en la necesidad, en la pobreza, porque el tener le quita el mérito al sentimiento, y si se tiene se ambiciona más, por eso lo niños son tan contentos con lo que tienen y no suelen desear salvo tener libertad para jugar. 

Un arma de fuego es costosa, tiene un historias quizá de crimen, quizá de amenaza, quizá tenga su propio expediente, fue usada en un robo o en un asesinato; la dama tiene también su historia y es a la vez como el del arma, hay que tener cuidado, hay que prosperar en procura de que se conozca la verdad. Una dama pudo estar con alguien que la secunda, que le dice amar todavía y que por ella está dispuesto a matar, y entonces el odio viene colocándose en marcha.

Y sabes que en el amor igual que en el juego se puede perder, que la mayoría de personas hace por tener su arma en el rincón pero quiere a toda costa tenerla disponible para cuando se ofrezca, es el deseo de adquirir mágicamente un poder sobre el otro, una carta debajo de la manga. O como cuando la dama te venga con la secular razón de que ya no te quiere y te da ganas de decir algo para amortiguar el momento decir por ejemplo - lo sabía - o por lo menos tener el valor para aceptarlo.

Al ver a tantas personas congeniando con otras les miras y deduces que de repente tienen en sus mentes un disparador, un mecanismo para aceptar las jugadas del destino, que les anula de repente el sentimiento y le hace decidir por encima de sus principios éticos y morales e inclusive de sus predilecciones.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Las damas y las armas: la ruleta rusa del amor 0

Por XervanteX

Mi religión es este silencio en el cual puedo confiar en el que me dice que la historia se ha labrado entre conflictos y gritos de dolor, también lo hermoso requiere un sufrimiento, sino díganle a una mujer que ha gestado de sus entrañas a sus hijos.

También se ha dicho que con las armas se ha adquirido el derecho a la libertad, pero lo cierto es que esta se logra a un gran costo.

Quizá sea que todo invento humano con el tiempo viene y se desmorona y hoy existe apenas como un reflejo siniestro, como una certidumbre dudosa de qué así se hacen las cosas, como se hacían desde antes, y por eso el mecanismo de resorte del arma de fuego no ha cambiado, es por eso que el filo de la flecha sigue siendo peligroso, y por eso el odio o viene por la ambición o viene por la envidia.

Pero el amor dicen las damas que sigue allí encubierto entre tanta trama social, entre la novela, entre la posibilidad, como ruleta del azar, y no escatima cuerpos ni mentalidad superior, solo llega como la gripe, y no se cura sino con la posesión.

Pero se engañan todos, y esto se convierte en un torneo de cruces, celos y rencores, el amor fue ya crucificado y lo peor es que no hubo la tal resurrección, del amor hoy se abusa y se quiere extorsionar el corazón del otro para obtener sus favores, se carga la bala se gira el tambor y el disparo anuncia al perdedor, o mejor la dama ciega va vendiéndose al mejor postor, pero entonces ya no es una dama, sino una mujer (me niego a decir la palabra). Y entonces el mundo se lo reprueba, pero el amor vuelve a nacer en medio de todo para convertirse en un sentimiento más poderoso: la costumbre.



lunes, 18 de septiembre de 2017

Las damas y las armas: oposición al caos 4

Por XervanteX

En la presunción de que el odio se encierra en la mente y es inminente que se recurra a él en medio de situaciones desesperadas, el ser humano es el arma perfecta, o mejor la mente es el arma, y el humano el transporte, la cuestión estriba en que el humano ha venido por evolución utilizando el fuego, el arco y la flecha y su objetivo a luz de la doctrina podría resultar inmisericorde.



Todo principio necesita de un fin y al parecer aunque el sistema se asocia con un montón de objetos casi circulares la planicie nos indica los dos lados que puede persistir en todo momento, un dualismo marginal, a punto de impeler que por cada acción hay su reacción y por cada vida puede que haya una muerte.



Tendremos la certeza de que todo se ha sabido realizar y la actual forma es producto de las olas tanto culturales como de experiencias que se sucedieron en este mar de oportunidades, en donde unos buscan sobresalir más y otros apenas se contentan con no pasar desapercibidos.




viernes, 15 de septiembre de 2017

Las damas y las armas: oposición al caos 3

Por XervanteX

El mecanismo iniciador de una arma es la fuerza, tanto como una idea en la mente de cualquiera e impulsada por la voluntad, sin embargo por efecto  de la gravedad es inminente que el impulso es atraído de nuevo e inclusive por el roce del aire y la expansión del mismo surge un dilema de miles de variables como si por ende la bala disparada por una arma pudiese rebotar y no causar una única víctima sino que amenazar la integridad de muchas más personas.

Y habiendo esa cruda sentencia de que el mal es necesario para el bien y esa tendencia a que todo se contraponga, surge el propósito de que tanto una mujer como un arma puedan librar una batalla, la una por la vida y la otra por la muerte.

La una por edificar y la otra por destruir.

Es como el enfrentamiento de un óvulo con una bala.

La intersección de un sentimiento con su oposición.

El dilema acontecido me hace acordar de aquel frase que cita que en el amor y en la guerra todo se vale como si todo fuese un conjunto de todo, y como si no se tuvieran en cuenta las personas como tal sino que el marco fuese una actuación desmedida, con unos libretos aprendidos en que a la mujer le toca ser la procreadora y al arma la destructora. Bien o mal el Teatro lo ha hecho ver desde siempre como la tragedia y como el escenario predilecto en cuanto no queda otro destino que saber recibir la vida como el milagro y la muerte como el inminente y tétrico fin.   


miércoles, 13 de septiembre de 2017

Las damas y las armas: oposición al caos 2

Por XervanteX

Malditas sean las estadísticas, estas que nos vienen a tratar de sindicar el miedo a caer otra vez en tentación, en la franja rosada del cielo o el infierno, de los porcentajes de duda y de la manera de tener siempre fronteras entre el éxito y el fracaso, entre el mal y el bien.

Esas tendencias que nos dicen cuántas balas se han fabricado pero no indican cuantos muertos han habido.

Esas que explotan al obrero parco y al pobre y juicioso que solo quiere hacer bien las cosas, todo porque una dama tuvo un día un propósito y se atrevió a tratar de realizar lo que soñó.

A pocos les conviene ver seguridad en las mentes, la mercancía es el miedo que se infiltra por las noches en los antros y se disfraza de alcohol para permitirse reír por lo más obvio, para perpetrar el crimen máximo, no con pasamontañas sino con un condón que atrapa a los abnegados y potenciales seres que no vivirán más.

¿Es un suicidio?

Las armas están escondidas allí, el mismo supuesto amor de tragos, el mismo condón, el mismo sexo interrumpido.

Hay tanto deseo de figurar, de ser amados, de ser comprendidos, y todo se mueve como un péndulo entre una dama y una arma y tan tétrico es el destino que todos nos movemos en el mismo sentido: de allá para acá.  

lunes, 11 de septiembre de 2017

Las damas y las armas: oposición al caos 1

Por XervanteX


Y quizá nuestra tarea solo consiste en ser espectadores de esta realidad, la vida nos pone en presencia de cambios y somos testigos de la evolución e involución que represente esto. 

Eres testigo del sacrificio de una madre para sacar adelante a sus hijos y la compensación de ello solo es el equivoco respecto a lo que hace porque puede ser que sus hijos le sean ajenos a su voluntad y por tanto le prejuzguen y hasta le lastimen, es inverosímil que el humano sea capaz de traicionar sus designios y se interponga y haga caso a los de otros.

Se lleva a cabo en cada humano una guerra interna en la que no se está conforme con lo que se logra y todo se lo visiona de un modo catastrófico y con un terrible destino.

Pero el pensamiento también se interpone con una vana obsesión por el milagro, por la intervención de algo llamado esperanza que brinda al menos el fresco alivio de que las cosas se realicen de otra manera. 

Pero la esperanza luce como una arma temporalmente averiada, la certidumbre de que de repente a un movimiento todo vuelva a ese trágico suceso en que las circunstancias son adversas y que hay que vivir con esa realidad.

Ya presenciamos mujeres gestantes que se enfrentan a la noticia de que su hijo o hija no será normal, y que puede que por su culpa o por no tener en cuenta factores genéticos, o la predisposición o por haber abusado de sustancias lícitas o ilícitas, se corre el riesgo de que la criatura en gestación no se desarrolle como se quiere y entonces tienen que vivir con ello, la sentencia es esa y la forma de asumirlo es con una resignación lastimera.