viernes, 29 de diciembre de 2017

Modo doce: Intromisión aturdida

Por Alejandro

Hacemos un amor escaso y tierno, así sin sofocarnos, sin tener un ideal, sin sensación ni miedo, solo teniendo ganas el uno del otro.

Uno se atreve a conquistar lo ajeno como un pirata del destino, pero a saber que lo prohibido esta protegido por una inocua dosis de vergüenza, luego quizá que ser atrevido te de licencia a descubrir que allí esta todo el tiempo lo apetecido, lo que secunda, y solo es tomarlo, pues antes las mujeres se dejaban hacer, y ya hoy hay que adquirir algún derecho y hasta pagar para tomar y poseer. Pero lo cierto es que el deseo subsiste como un anhelo que tarde o temprano despertará, luego sera natural el hecho de vivir, para amar u odiar y morir y desaparecer para siempre. Pero todo es recuerdo y cuenta nueva a la vez. Una entrada y una salida y solo queda tanta perseverancia que se hizo por dejar la marca y esperar después.   

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Modo once: divinas tentaciones

Por Brandy

Precisas mis tetas como fetiche tuyo, mancillas mis curvas con premeditada obsesión, ojalá ya dieran leche para que me puedas sabotear, montarme y mamar, eres un loco, me entras y te escapas y luego bien luego me inquietas de nuevo, no se por donde atacarás, me acostumbras a erguida adivinar por dónde atacarás, me dejas luego sin sentido y dices que quieres terminar en mi pecho, pero qué va si tu fierro no se ofende con nada, le atrapo entre las tetas e imito la faena y cuando el cabezón esta rojo pienso va a explotar y ¡mentira! es cuando menos quiere, me da vuelta y se me introduce entre lo más caliente y me hace gemir y decir groserías, pero solo es para que acabe más rápido, pero me atrapa en la mentira y entonces se ufana de ir y salir más y más rápido y entonces me escapo rápido antes de que ocurra y tu raudo me atrapas y me ofreces una última estocada antes de terminar entre mis tetas.

lunes, 25 de diciembre de 2017

Modo diez: Erecto y palpitante

Por Kely

No me atrevía a abrir la boca, lo miraba sucio, arrugado, apenas si ajeno y de repente fue ganando su forma, de cabeza redonda, detonante, dando salticos se fue saliendo de su forro, y entonces tuve ganas de mancharlo de labial y sofocarlo entre dientes, gane con la lengua su membrana y sentí en mis papilas su división y le incite a levantarse, sabía a mí a veces y otras escupía su líquido preseminal muy espeso que me aventuraba a atrapar y a saborear, me lubricaba la boca y luego lo tragaba, era fabuloso sentir como cabe en la boca y al momento quiere imitar un movimiento de vaivén y luego quiere terminar. El cálido ambiente, tu sentir de poderío de controlar su avidez, y luego fantasear de nuevo poseer pleno y hacer del acto un infinito de poses que te permiten odiarlo al escupir o amarlo a besos y luego llevarlo a tu cueva y de nuevo sentirlo más apretado al límite de que si explota no lo sabrás sino cuando lo sientas ya salir rendido.  

viernes, 22 de diciembre de 2017

Modo nueve: perdones que no cesan

Kely, Brandy, Alejandro

Lo prohibido viene siendo lo más apetecido.

Me prohíbes acaso tu sexo?
- Solo el derecho a poseerme sin mi permiso
Pero me abro paso entre tus falencias y debilidades cosquilleo tu rosado clítoris, me abrigo la lengua rasgando tu pubis, y recupero el aliento saboreando cada labio por separado. Las cosquillas no funcionan sigues con tu cascanueces amenazante, tratas de sabotear el arte, tus pechos recios suscitan amenaza, tu semblante serio deja una mala mueca, y solo cuando logro acceder a ti, sé que por dentro hierves y no quieres demostrarlo, pero me alientas con una lubricación perfecta que cada vez me tiene más profundamente cercano, y cuando ya dejo el sitio me atrapas insolente como si no quisieras que ese manantial acabase, te sientes en un desierto, jadeas pero no lo indicas, estas dispersa con los ojos hirientes clavados en mi, como en venganza, pero te excita también eso, y cuando ya no te puedo soportar te hago a parte y hago mi acto solo, pero te atreves a preferirme a ofrecerme tu vagina estirada como fortín donde la semilla no se desperdicia, y mi miembro salta y se refugia y entra y sale y calma su hambre y se asegura de escapar a tiempo para terminar.  

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Modo Ocho: lúbricos y débiles

Por Kely, Brandy, Alejandro

La vida es tiempo y placer

A un impulso incomprendido dispersa y dispara la emblemática arma que más parece trampa en la búsqueda de lo no perdido, el logro de adentrarse a los más acometido, lo más oscuro para hacer llegar la luz a un mundo derrotado por la violencia y la desidia. Quedamos en lo absorto expectantes y deliberantes esperando pase la sed y el dilema de lo que fluye por nosotros mismos se agote, deje de latir el manantial del sexo y vuelva a la calma. Luego de la tormenta la genial experiencia derriba nuestros méritos propios, lo que se avecina es solo fantasía y recuerdo, a nuestro paladar el sabor de los cuerpos poseídos y el tacto de los corazones latiendo,más el sexo queda lastimero, devastado hasta un nuevo respiro. Y entonces queremos ser eternos para tener la posibilidad de más y solo nos dedicamos a extrañar las sensaciones, a echar de menos estar entre en el fondo del otro o poseídos por el deseo que nos induce a suspirar y a quedar frágiles por cada distancia, y por ese motor de querer que es el corazón que ya se nos sale por la boca de tanto querer de verdad.




lunes, 18 de diciembre de 2017

Modo siete: cuando ya no soportas más

Kely, Brandy, Alejandro

Me gusta ese grito tuyo resignado a que te posea, a que te domine sexualmente, y cope tu cueva lubrica y mi miembro y mi deseo siga creciendo dentro de ti. Enhebras de forma magistral mi sexo, eres esa aguja y yo el hilo y voy y vengo sin la posibilidad de abandonar, ya mi mente a volado a imaginarte ojalá hubiese ese espejo para notar tu rostro sonrojado y ansioso, pidiendo: más, más y más. Mientras te dedicas a que se colme toda erección palmo a palmo, y cambias de pose y te aseguras de mostrar que ansias cada profundidad, y entonces lanzas un sí desquiciado, un suspiro como si en tus entrañas algo hubiese explotado, y es cierto porque se torna el acto más rápido, más fácil, más ideal, y es cuando desde el fondo de mi alma se escapa un escupitajo a tiempo que me retiro extasiado con un palpitar continuado y un orgasmo en marcha que trato de memorizar, tu te me echas encima intentando adivinar que tanto placer puede exterminarme o inmortalizarme entre tus caderas.